El Empíreo: El mono con bigote

El mono con bigote


Por: Daiyalim Casanova

    La sociedad moderna se ha caracterizado a lo largo de su desenvolvimiento en proteger al individuo como un ente libre e independiente, su esencia ha sido de carácter mediador ante las ideas revolucionarias. De igual manera, llama la atención como un pensamiento que ha calado en las sociedades del mundo occidental con tan buena aceptación siga siendo un signo difícil de palpar , o mejor dicho de practicar.

    Lleva entonces a colación cuestionar, que sí luchamos en un momento por la independencia, por qué estamos luchando en la actualidad. Al parecer la sociedad moderna se ha venido olvidando de sus raíces y principios para abordar con profundo detalle el concepto de moderno, pero quizás la aplicación de este término tenga como consecuencia el desenvolvimiento mediocre de la sociedad.

    En un país como Venezuela donde los valores de independencia y la lucha por la patria dieron cavidad al desarrollo social, político y económico estableciendo el rol en su momento más cumbre como un país de potenciales riquezas , viene desafortunadamente a despojar su estatus privilegiado ,no sólo por el debilitamiento de su sistema político sino por la pérdida cultural en vista de una decadente transición.

    Nos encontramos en una época donde la inmensidad de una nación no tiene valor alguno y los ojos de un pueblo se han convertido en caprichos de segunda mano, es decir, todo es nada y nada es todo. A dónde se han volteado nuestros ojos a mirar, probablemente a un lugar que funciona de igual forma que el reino animal.

    Cuando se habla de libertad se quiere expresar el deseo de aceptación, respeto, tolerancia y progreso. El derecho a la independencia que logró dicho progreso en la sociedad venezolana también se debe trabajar a nivel espiritual; el hombre nos es gente sin cultura, sí la vida no tiene significado de que vale ver en qué va a desencadenar la historia.

    Los hombres libres, se arman de valor para permitirse un mundo infinito de posibilidades y sólo depende de la claridad del lente en donde miren que esas posibilidades se expongan. Venezuela tiene escasez de muchas cosas , pero en definitiva tiene ignorancia de lo que es un ser libre. Claro esta que las injusticias no se deben tapar y mirar a un mundo de encantos, sin embargo para establecer un sociedad libre ,compete que cada uno de sus individuos promueva su libertad individual y juzgue sólo a través de un panorama ilimitado su realidad.

    En tal caso, nos hemos convertidos en vagos investigadores de nuestro propio destino, miramos hacia nuevos horizontes pensando en el control que podemos agendar en tale situaciones internacionales, cuando la verdadera lucha está en nosotros mismos. Al momento de analizar sí cuando nos sentimos afligidos queremos huir ,debemos preguntarnos sí alguna vez fuimos libres de corazón, ya que se tiende a confundir los ideales individuales con los sociales y se trata de comulgar algo que sintetiza un sueño inédito , un objetivo que pocos hacen ver que es de muchos y por lo tanto termina obstruyendo la herencia del pensamiento libre.

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