El Empíreo: Los venezolanos y su nobleza

Los venezolanos y su nobleza

Por: Jorge Fernández Lander 

Seguramente tu que lees estas líneas eres venezolano, muy probablemente tus padres o tus abuelos llegaron a este país hace muchos años. Si por el contrario, eres venezolano de pura cepa, es muy probable que tengas algún conocido cuya familia provenga de tierras extranjeras. Particularmente yo provengo de una familia criolla, del oriente país, pero muchos de mis allegados tienen unas mezclas de nacionalidades en su familia.


Los venezolanos somos eso, diversidad. Este país le brindó la oportunidad a miles de colombianos, españoles, portugueses, italianos, judíos, árabes, argentinos y muchas otras comunidades a crecer en Venezuela y formar una familia. Esta tierra fue un espacio de encuentro para esas comunidades que atravesaban dificultades en sus respectivos territorios. 

Venezuela, esa que no llega al millón de kilómetros cuadrados, vio cómo se formaban familias multiculturales y entendió que los seres humanos tenemos más puntos de encuentro que diferencias y que esas diferencias pueden ser solventadas bajo los mantos del respecto y la tolerancia. Es esta multiculturalidad lo que nos hizo grande como nación. 

Ahora bien, ¿qué pasó? Hoy Venezuela es un país exportador de talentos. Además se intenta vender la idea de que somos una sociedad dividida, no en dos, sino en múltiples partes irreconciliables. 

Yo soy fiel creyente que la mayoría de los venezolanos somos gente noble, amable y por sobre todo empática con el prójimo. Innumerables son los casos en que los venezolanos nos ayudamos entre nosotros cuando el Estado nos pone trabas para seguir adelante. Creo que los radicales fanáticos, que no buscan comprender al otro, son una franca minoría que simplemente hace mucho ruido. 

Demuestra conmigo la nobleza de los venezolanos. No te dejes caer en aquellos discursos intolerantes; no solo entre chavistas y opositores; sino entre miembros de un mismo espacio político o entre personas que pueden pensar distinto. Y sobre todas las cosas, utiliza esta tolerancia para comprender a las personas de otras culturas, credos, nacionalidades y tendencias sexuales. 

Para ser grandes como nación debemos entender que cada uno de nosotros es un mundo y por tanto cada uno de nosotros piensa distinto. Debemos estar de acuerdo en que estamos en desacuerdo. Si nuestros padres y abuelos construyeron una gran nación ¿Por qué tú y yo no lo podemos lograr?

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